Hace ya algunos años me inicie en el mundo de las artes marciales, como toda persona pase por innumerable escuelas y estilos; con el propósito de aprender el verdadero camino del DO.
Todo esto
influenciado como muchos, por la infinidad de películas y series de Hollywood
que despertaron en mí, una inquietud sobre la profundidad de las artes
marciales
Pero ¿Cuál fue la que me influyo más? Una de
las primeras películas que vi cuando era niño fue Karate Kid, aunque también fueron
las del mitológico Bruce Lee. Pero para mis 6 años era muy compleja las ideas
del gran maestro Lee; sin en cambio fue Karate Kid la que pudo hacerme
proyectarme en el papel de Daniel Larusso, un chico que como algunos de
nosotros pasamos por conflictos con chicos de la escuela y que nos refugiamos
en las artes marciales para poder salir victoriosos.
Así que
asistí a mi primera clase, esta fue de Taekwondo, debo resaltar que solo estuve
algunos meses porque por cuestiones particulares, dejé de ir, quedándome solo
en la cinta verde. Pero fue así que empezó mi travesía por encontrar una
escuela o un maestro que me transmitiera, así como el señor Miyagi una filosofía
que me ayudara a responder todas mis dudas.
Ya hoy
en día con 35 años y tras haber pisado o estado como ya lo mencioné
anteriormente en muchas escuelas, puedo compartir lo que hasta el día de hoy he
aprendido.
Quisiera
usar Karate Kid como base a mi análisis ya que me servirá como base para tratar
de explicar mi experiencia en el mundo de las artes marciales.
Mi propósito
nunca fue el de ser competidor, sino el de generar un conocimiento filosófico de
las artes marciales, así como el de poder desarrollar óptimamente mi cuerpo
¿Qué hay
detrás de Karate Kid?
Karate
Kid es una película filmada en 1984 por el director John G. Avildsen, el cual
tuvo como elenco principal dentro de la trama a los actores Ralph Macchio como Daniel
Larusso, Noriyuki "Pat" Morita como el señor Miyagi, William Zabka
como Johnny Lawrence, Martin Kove como John Kreese.
La
trama a grandes rasgos, nos habla sobre un chico llamado Daniel Larusso, nuevo
en el pueblo, el cual, al tratar de integrarse a su nuevo hogar, este se mete
en problemas con algunos chicos locales pertenecientes al club de Karate Cobra
Kai y específicamente con Johnny Lawrence, líder y estrella principal del Dojo
Cobra Kai.
¿Pero
que mas nos enseña Karate Kid en su filme? Es muy cierto que existe infinidad
de teorías que nos hablan sobre la trama de esta película, la más popular y
controvertida de ellas expuestas por Mathew J. Turner, publicada en el 2015;
una de las teorías más importantes e interesantes de Karate Kid, llegando a
demostrar que Daniel Larusso, era el verdadero villano de la película. Esto
debido en un inicio a que Daniel coquetea con la novia de Johnny, a pesar de
que este, después sabe que ellos dos tuvieron un noviazgo y que se encuentran
en una situación particular como pareja; aun así, Daniel sigue en la postura de
querer abordar a Alis tratando de conquistarla. Esto sin añadir que fue el
quien primero ataca a Lawrence, no solo en una ocasión, sino en múltiples
ocasiones teniendo como resultado una rivalidad entre Larusso y Lawrence.
Pero siguiendo
con la película, ¿Qué otra enseñanza nos da Karate Kid?
La esencia
de Karate Kid radica en el Do de las artes marciales; el DO para quien no esté
familiarizado, representa un camino que cualquier persona que entre en algún arte
marcial con el termino DO (llámese Taekwondo, Karate Do, Aikido, etc.) debe y
tiene como responsabilidad seguir algunos preceptos que estan implícitos en la
enseñada de cualquier técnica o estilo que porte el nombre. Estos preceptos en
su mayoría giran entorno a “el camino” término que también se le conoce al DO y
es interpretado como la vía al equilibrio. Un equilibrio que lleve a saber
manejar y ser responsable de tus emociones más básicas (miedo, tristeza,
felicidad e ira).
Karate
Kid nos demuestra dos tipos de escuelas; aquella como Cobra Kai que tiene como
su nombre lo dice una Cobra como distintivo, su filosofía está dirigida hacia el
ataque, puesto que su lema se basa en la idea de “Ataca primero. Ataca fuerte.
Sin piedad” esta escuela tiene como premisa, el ser hábil en un combate dejando
aun lado todas sus emociones para salir victorioso ante cualquier circunstancia.
Hoy en día he visto en los distintos medios de comunicación, así como en innumerables
centros y escuelas de entrenamiento, que su enseñanza se basa únicamente en el
combate dejando a un lado los preceptos filosóficos o simplemente enseñando muy
tenuemente la verdadera enseñanza del DO. Escuelas que portan el distintivo DO;
pero es usado para su conveniencia, creando en el estudiante una falsa idea del
DO y dejándolo a una mala interpretación que lo lleve a creer que algunas
acciones que realiza estan bien, puesto que entran de los parámetros del propio
DO. Es así como las personas han utilizado a las artes marciales como una
herramienta para defenderse ante los abusadores o situaciones que tengan como
objetivo ocasionarnos algún daño, ya sea físico o psicológico.
Por otro
lado, tenemos al Miyagi Do Karate; el otro lado de la moneda, el cual tiene
como distintivo un árbol Bonsái y que su filosofía se basa en el equilibrio, en
llevar una vida plena, donde la mente y la voluntad supere al cuerpo. Es aquí donde
nos demuestran que el Karate no es solo combate, sino que existe un trasfondo mas
profundo en todas las acciones que realizamos. Este tipo de escuelas fomentan
en el estudiante a crear en si mismo una responsabilidad sobre lo que hace y
piensa; teniendo en claro la enseñanza del Do usando como último recurso toda
su gama de herramientas para aplicar y solo neutralizar a su agresor.
Pero la
pregunta aquí seria ¿Cuál de las dos escuelas estan en lo correcto? Teniendo como
base lo antes mencionado podría decir que ambas; las artes marciales a lo largo
de su historia han sido utilizadas para defender un propósito, aunque no
siempre sea este el correcto. Pero utilizando las palabras del Sensei Yasutsune
Itosu; maestro de maestros y fundadores de los diferentes estilos de Karate. Dejo
como legado una carta en octubre de 1908, para lograr la introducción del
Karate a las escuelas de Okinawa, el maestro Itosu escribió una carta abierta
al ministerio de educación del Japón, y al pueblo de Okinawa; en la que se
mencionaban, los beneficios de la práctica del arte marcial para el país, así
como algunos parámetros para su práctica.
No quisiera
faltar al propósito del Sensei, así que realice una breve pero concisa explicación
de los preceptos, espero sea de su agrado.
1. El Karate es fundamentalmente para el beneficio de la salud.
Para proteger a sus padres o su maestro, es apropiado atacar a un enemigo sin
importar la propia vida. Si uno se encuentra con algún rufián preferiblemente,
no debería utilizar el Karate sino simplemente evitar el ataque y huir.
2. El propósito del Karate es hacer el cuerpo duro como la
piedra y el hierro; los corazones deberían ser fuertes y valientes. Si los niños
practicasen Karate desde sus días de escuela primaria, serian excelentes
ciudadanos, ayudando a su comunidad y su país.
3. El Karate no se puede aprender rápidamente. Si uno estudia
seriamente cada día, en tres o cuatro años entenderá de qué trata el Karate.
Incluso la forma misma de sus huesos cambiará. Aquellos que entrenen de esta
manera, descubrirán la esencia del DO y verdadero Karate.
4. En el Karate las manos y los pies son importantes, así que
deben ser entrenados a fondo. Para esto, se debe dejar los hombros bajos, respirar
profundamente, tomar el control de su fuerza, aferrar sus pies al suelo y concentre
su energía, así como su respiración en la parte baja del abdomen (tándem).
Practicar cada puñetazo y patada con cada brazo y pierna cien o doscientas
veces.
5. Cuando practiques las posturas del Karate, cerciórate de que
la espalda está recta, tus hombros bajos, centra tu fuerza en las piernas,
permanece firmemente y ponga la energía intrínseca en la parte baja del abdomen
(tándem), sincroniza tu cuerpo para que la fuerza sea distribuida en un todo.
6. Las técnicas externas del Karate se deben practicar, una por
una, muchas veces. Ya que la profundidad de las técnicas es transmitida solo de
forma oral, esfuérzate por aprender y sentir las explicaciones, para luego decidir
cuándo y en qué contexto será posible utilizarlas. Atacar, defender y liberar;
esa es la regla fundamental del Karate.
7. Se debe decidir si la práctica del Karate es para cultivar un
cuerpo sano o para defenderte.
8. Durante la práctica se debe imaginar que se está en un combate
real. los ojos deben brillar, baja los hombros y endurece el cuerpo. ¡Ahora
bloquea el puñetazo del enemigo y ataca! Practiquen siempre con este espíritu
de modo que, cuando estén en un verdadero combate, estarán preparado
naturalmente.
9. Nunca se sobre esfuercen durante la práctica, porque tu
energía intrínseca se elevará, tu cara y ojos se volverán rojos y tu cuerpo
será dañado. Tengan cuidado.
En el pasado muchos de los que han dominado el arte del Karate
han vivido hasta una edad avanzada. Esto es porque el Karate ayuda al
desarrollo de los huesos y de los tendones, ayuda a los órganos digestivos y es
bueno para la circulación sanguínea. Por lo tanto, de ahora en adelante, el Karate debería convertirse en la base de todas las lecciones deportivas. Si
esto se pone en práctica habrá, creará hombre y mujeres sanos mental y físicamente.
Para finalizar
solo quisiera recomendar que antes de poder elegir una escuela de artes
marciales se fijen en las enseñanzas del maestro, pueden visitar varias
sesiones, para cerciorase que su hijo e hija o inclusive ustedes estarán en
buenas manos y recibirán las enseñanzas pertinentes que no solo los lleven a
ser unos excelentes atletas, sino también unas excelentes personas.
Al final
he podido entender que el camino de las artes marciales tiene como propósito equilibrarte
tanto emocional como físicamente. Al día de hoy ya con algunos años de experiencia,
las artes marciales me han enseñado a afrontar no solo a personas, sino también a
situaciones en mi vida, tratando de salir ileso y sacando un aprendizaje que me
haga mas sabio.
Gracias a ellas pude encontrar mi vocación que fue la de psicólogo, para seguir estudiando las artes marciales y a las personas desde un parámetro mas profundo y humanos
Gracias a ellas pude encontrar mi vocación que fue la de psicólogo, para seguir estudiando las artes marciales y a las personas desde un parámetro mas profundo y humanos

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